martes, 25 de octubre de 2011

Baños de agua caliente de Muhweza


Hice una escapadita de fin de semana con unos amigos por el suroeste de Burundi y entre caminos perdidos en mitad del bosque descubrimos esta magnífica piscina natural llena de mujeres y niños. En el viaje éramos 6 franceses, 1 inglés y yo...9 blanquitos dispuestos a bañarse y compartir aquel agua calentita. El impacto fue total porque en cuanto llegamos todos los bañistas se arrinconaron en el fondo y no nos quitaron ojo hasta que nos fuimos.
Fue una gozada, la verdad, a pesar de la observación continua de nuestros amigos. Del agua salía hasta vapor y burbujas.

¡Ni en una mismísima sauna de masajes!

miércoles, 19 de octubre de 2011

Videoclub Kadafi


Chez Kadafi es todo un descubrimiento para mí. Partidos de Liga, Champions, selecciones, etc... Es un videoclub que se encuentra escondido por el centro de Ngozi. También es una especie de nave grande preparada con 3 televisiones para ver fútbol en directo. Allí ya todos me conocen, o al menos, se me reconoce entre el público, digamos...

Era imposible para mí poder venir a este lugar de noche porque a la vuelta no tenía transporte para volver a casa. Ahora, después de un mes, gracias a mi amigo Amidou (Mufti) y su moto nueva todo es posible.



La nave tiene unos 20 m2 donde nos podemos juntar casi unas 100 personas. Es como una prueba de ¿Qué apostamos?

domingo, 16 de octubre de 2011

entrevistado por la RTNB (televisión burundesa)


No sólo soy Muzungu - facilmente reconocido por todos por ser blanco - ahora también soy "famoso" después de salir en la TV burundesa (RTNB).

La Universidad de Ngozi convocó a la TV para que entrevistara al profesorado, dándose así a conocer en todo el país por su internacionalidad docente. Actualmente en el equipo somos unos 15 profesores extranjeros procedentes de Europa (Francia y España) y África (Congo, Rwanda y otros). Tuve que hablar de mis clases de español, de cuántos alumnos tenía, si estaban motivados por aprender esta lengua, etc...Desde luego toda una experiencia.

Tengo la sensación de que me esperan muchas más sorpresas en Burundi ¿cuál será la siguiente?

lunes, 10 de octubre de 2011

¡un mes en África!


Parece que fue ayer cuando llegué al aeropuerto de Bujumbura y hoy, después de un mes en Burundi, puedo decir que no me podía ir mejor. El tiempo ha volado.

Son mil experiencias nuevas las que estoy viviendo aquí, anecdóticas, diferentes y curiosas. Qué cierto es cuando decimos que no sabemos lo que tenemos hasta que lo perdemos o dejamos de tener. En este caso me quiero referir al agua y a la luz.
En una entrada anterior ya conté mi experiencia de afeitado sin luz con la webcam. No es menos curioso el número de veces que he tenido que usar mi linterna para acabar mis clases de español por las tardes en la Universidad. Los estudiantes hacen lo propio.

El agua sufre los mísmos cortes que la luz. Para ello tenemos unas cuantas botellas de 5 litros en reserva (tipo de los Riscos) para cuando tenemos que darnos un baño al estilo antiguo, hacer de comer, lavar los platos o cualquier otro menester.

Por otro lado, creo que he pasado con notable mi primera experiencia como profe en la Universidad. Es cierto que al principio tenía un poco de miedo, no sabía muy bien si se me iba a dar bien. Ya estoy en mi 3ª semana de curso y la verdad es que me he adaptado perfectamente a todo, a los alumnos, a los horarios, al método de enseñanza, etc. A finales de octubre pondré los primeros exámenes de mi vida!! tiene que ser una gozada estar del otro lado del pupitre, sin presiones. Quizá corregir es más coñazo, ya veremos, en todo caso no seré muy duro...

viernes, 30 de septiembre de 2011

Universidad de Ngozi

Es el momento de hablar por fin de mi objetivo como Lector por estas tierras africanas: la docencia del español.

En la Universidad de Ngozi tenemos 4 niveles/cursos de español. De momento estoy dando clases a los de 2º y a los de 3º. Empecé la semana pasada. Los de 2º andan un poquillo perdidos aún, pero buke buke (en kirundi significa poco a poco). En cambio los de 3º se nota que ya tienen un año más de preparación, es un gusto poder dar clases con alumnos que tienen un cierto nivel de la lengua, porque puedes hacer mil cosas más con ellos. Aparte tengo que añadir que he tenido suerte; todos los estudiantes están motivadísimos por aprender español, todos participan, me miran, preguntan dudas, etc… así también me motivo yo, la verdad. Tengo alrededor de 20 alumnos en cada clase. A mediados de noviembre comenzaré ya con los 4 niveles.

Me sorprendió el interés que tenía la mayoría por España, todos quieren saber cómo es la vida allí, si hay trabajo, Seguridad Social, derecho a la educación, etc… En España decimos que tenemos crisis, que la cosa está bien jodida. Pero cuando vienes a Burundi y te encuentras con que no hay Seguridad Social, que el acceso a la educación es bajísimo (hay un gran índice de analfabetismo en todo el país), la pobreza, etc... empiezas a relativizar las cosas. Aquí los que van a la Universidad son realmente unos privilegiados. Las familias tienen que realizar verdaderos sacrificios para poder pagar la Universidad a un hijo. Normalmente la media de hijos en Burundi es de 6. Es sólo el hijo mayor el que sigue los estudios, el único al que pueden pagar un futuro. El resto trabajará en el campo. Con respecto al trabajo y el sueldo, un burundés puede ganar unos 30 mil francos burundeses al mes = unos 20 euros al mes. Para ganar esto echan una media de 12 horas al día.

Somos realmente afortunados de haber nacido en España a pesar de los pesares…

El burundés: africano de cuello y cabeza de acero

Todavía hoy, después de casi 3 semanas en Burundi, sigo alucinando con la habilidad y equilibrio que tienen los burundeses para cargar todo tipo de cosas en la cabeza, tanto los hombres como las mujeres.

Los hay atrevidos, que no sé cómo no se parten el cuello del peso que llevan encima. He visto con mis propios ojos a algunos caminando con una viga de hormigón de unos 3 metros en la cabeza, ¡esto es verlo para creerlo!


También vemos a niños llevando vasijas de agua, ramas, ladrillos, plátanos. En frente de mi casa hay una escuela, sobre las 13h vemos una hilera de niños yendo para sus casas.

Podemos ver cómo muchos de ellos tienen en la cabeza una botellita de agua, la libreta del cole, etc…esto parece ya hasta un vacileo! no entiendo, el caso es que le dan poco uso a las manos.


¡Y qué contaros de las bicicletas!

Si en una cabeza caben hasta 6 cajas de cartón llenas de cosas… ¡qué podremos encontrar en una bicicleta! Desde armarios (lo he visto con mis propios ojos) hasta todo un cargamento de bananas que sobrepasan por encima de la cabeza del burundés. Ladrillos, bidones, montones de sacos de cemento, de gravilla, no sé…¡esto es espectacular!

miércoles, 28 de septiembre de 2011

voilà mes colocs!!

Tras 4 días viviendo en una casa sin luz y sin agua por fin me pude mudar a otra, mucho mejor situada y apenas sin cortes eléctricos. En la foto de la derecha (hecha en Bujumbura) os presento a mis compañeros de casa: dos franceses y un burundés, todos muy apañaos.

El título de esta entrada está en francés porque en esta casa es la lengua que tenemos todos en común. ¡A mí me viene de lujo!

Brian: profesor de Derecho, 34 años. Doctor en Ciencias Políticas, budista, amante de todo aquello relacionado con las plantas y las flores.

Max: profesora de traducción francés – inglés, 27 años. Es licenciada en Historia, política, relaciones internacionales y medio ambiente. Es la chef de la cocina, hace platos riquísimos.

J.Pierre: burundés, es el novio de Max. 28 años. Habla kirundi, swahili, francés, inglés y español…un crack !

La casa es genial, con jardincito en la entrada. También tengo que mencionar la nueva adquisición que nos hace la vida mucho más fácil: se llama “Gato”. Así hemos bautizado a nuestro coche. En Kirundi significa “pequeño”. A parte, nos gustaba este nombre porque luego en francés (gateau = pastel) y en español (gato - animal) también significa otras cosas. Nos lo ha cecido la Univ. de Ngozi.

Era un coñazo tener que depender de las bici-taxi o de las moto-taxis para ir a las clases, más que nada porque aquí llueve con bastante frecuencia y la vuelta a casa (sobre las 6 de la tarde) es ya de noche y digamos que no es muy divertido ser muzungu a estas horas, ir cargando con un portátil ya siendo de noche y además que esté lloviendo. Tengo que recordar que aquí no hay alumbrado público en las calles, para darle más emoción a la cosa...